“Club privado” pretendió obstaculizar labor policial

Autoridades policiales y ediles verifican el buen funcionamiento de las cámaras de seguridad en locales nocturnos de la urbe alteña.

Durante el fin de semana el Comando Regional de la Policía continuó con los operativos de Impacto, esta vez con la finalidad de verificar el funcionamiento de las cámaras de seguridad de locales de expendio de bebidas alcohólicas, como exige la Ley Municipal 404/17. Solo un "club privado", pretendió obstaculizar la labor policial.

Luego de haber verificado cerca de tres locales nocturnos de expendio de bebidas alcohólicas, desde las 20.30, del pasado viernes, en la avenida Jorge Carrasco, uno de los locales no tenía su pantalla de monitoreo de forma visible, aspecto que fue observado por parte del coronel Julio Cordero.

“CLUB PRIVADO”

Luego de la orden de desocupar, los clientes de dicha discoteca, protestaron indicando que no les importaba que el local no tenga cámaras de seguridad o pantalla que confirme este control, pese a generar riesgos en la integridad de los mismos.

A solicitud del administrador se aguardó 20 minutos, para que logren abrir las puertas del recinto donde estaban instalados, tanto la pantalla de monitoreo, como el centro de almacenamiento de imágenes.

Luego de que Cordero y el personal de la Intendencia municipal, en compañía de EL DIARIO verificaron la existencia de dichos equipos en el último piso de una edificación ubicada entre las calles uno y dos de la mencionada avenida, se evidenció la existencia de un supuesto "club privado", el cual funcionaba casi a escondidas, detrás de una reja de fierro que tenía un candado, donde se ingresaba solo tocando el timbre y siendo visto desde adentro por un ojo de pez.

LABOR POLICIAL

Cuando la autoridad policial verificó la existencia de este lenocinio, solicitó que se permita el ingreso para verificar su legalidad y si cumplen con la norma municipal 404/17, referida a la existencia de cámaras de seguridad al interior de locales de expendio de bebidas alcohólicas.

Pese a la insistencia la negativa se mantuvo, aspecto que generó a que un grupo de la unidad especial táctica Delta, llegarán con sus equipos correspondientes, para poder abrir dichas rejas.

La interrogante fue, si al interior de dicho local no se vulnera ninguna norma, por qué la negativa de evitar el control policial, como exige la Ley 259 de Control de Expendio y Consumo de Bebidas Alcohólicas. Al interior del local se verificó la existencia de una luz roja, aspecto que confirmó su funcionamiento.

En principio el grupo especial de la policía utilizó un alicate para lograr extraer los tornillos de una parte de la reja de fierro y ver la posibilidad de que esta puerta sea derribada. El proceso duro más de 45 minutos, en tanto el administrador de la anterior discoteca, solo expresaba no ser el propietario y que dicho local tenía otro inquilino.

TRABAJO SEXUAL

Luego del proceso iniciado por la Policía de lograr abrir las puertas del local, llegó hasta el mismo una supuesta representante de trabajadoras sexuales, quien aduciendo la presencia de prensa, pretendió obstaculizar la labor policial, instancia que cumplía las normas anteriormente señaladas.

“No pueden ustedes abrir las puertas a la fuerza, este es un club privado, no es un lenocinio”, expresaba la misma, pese a reconocer que en el interior de dicho ambiente se encontraban seis trabajadoras sexuales.

Ante la persistente negativa, la Policía tuvo que hacer uso de la fuerza y derribar dos puertas, una reja metálica y una puerta de madera que estaba con llave, para dicho efecto se hizo uso de un macizo de hierro, que inusualmente llevaba como nombre “Tonteador”.

En el interior del local, se evidenció la existencia de siete cuartos privados, en dos de ellos eran como salas privadas y en tres espacios se incluía las respectivas camas y mesas de noche, aspecto que confirmaba que se trataba de un lenocinio.

TODO EN NORMA

Los efectivos policiales verificaron la existencia de seis trabajadoras sexuales, las mismas que estaban documentadas y portaban su carnet sanitario por haber cumplido con los controles médicos, todas ellas eran mayores de edad, incluido sus cuatro clientes circunstanciales y el personal que administraba dicho local.

Asimismo se evidenció que al interior del local tenían los documentos municipales de funcionamiento, además de cuatro cámaras de seguridad y una pantalla de monitoreo más los equipos de almacenamiento de imágenes, aspecto que permitía que dicho local se encuentre en norma.

Pero la interrogante del por qué impidieron la labor policial, solo tuvo una respuesta entendida, "ellas me dijeron que estaba la prensa y que no querían ser filmadas porque después es un problema social, familiar que deben enfrentar de que se sepa que ejercen como trabajadoras sexuales, ese fue el único motivo, lastimosamente no había prensa que les filme y bueno la Policía tuvo que usar la fuerza", reconoció su representante, quien también ejerce dicho oficio, razón por la que se mantienen en reserva su identidad.


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