Iglesia Católica: El aborto debe ser un delito

La penalización o despenalización del aborto es un tema pendiente que involucra a toda la sociedad boliviana y con la abrogación de la Ley 1005 del Código del Sistema Penal quedan abiertas las propuestas que deberán ser tomadas en cuenta, según compromiso de la Asamblea Legislativa. En ese contexto, la Iglesia Católica mantiene su postura sobre este tema y afirma que la interrupción de la vida de un nuevo ser debe ser considerada como un delito, y por lo tanto, castigada de forma penal. EL DIARIO habló de este tema con la asesora jurídica de la Conferencia Episcopal Boliviana, Susana Inch.

“El aborto debe ser un delito, pero (esa clasificación) no resuelve el problema, porque hay que trabajar en programas de formación y educación en sexualidad, basada en valores, a través de los cuales los jóvenes puedan comprender la responsabilidad con su sexualidad”, planteó Inch.

En ese sentido, explicó que la Iglesia Católica atiende esta problemática desde antes que se desatara la polémica con el artículo 157 del Código del Sistema Penal abrogado en enero pasado.

“El tema del aborto es una preocupación profunda para la iglesia, mucho antes de lo que fue el artículo 157 del Código, ahora abrogado; antes de este hubo otro intento fuerte de despenalizar el aborto, pero se tuvo la sentencia que el aborto debía ser un delito además hay una protección a la vida enmarcada en la Constitución Política del Estado (CPE)”, manifestó Susana Inch.

Esta decisión del Gobierno la toma como una nueva oportunidad para que toda la sociedad trabaje, proponga, plantee alternativas tomando en cuenta todas las variables que rodean la temática del aborto desde una perspectiva de la prevención.

“En el caso de la Iglesia Católica hay varios escenarios que está trabajando desde hace tiempo, va fortalecer sus acciones por ejemplo: la Pastoral Juvenil se trabaja con los jóvenes sobre lo que es la ‘sexualidad responsable y el amor con respeto’: la Pastoral de la Familia que también trabaja el tema del aborto porque está inmersa en la problemática porque es un tema del entorno familiar”, señaló Inch.

Agregó que “es importante preguntarse cuál es el problema y cuál es el abordaje que se está dando desde el Estado sobre el tema del aborto, solo estamos respondiendo a un interés concreto que está impulsando y orientado a todos los países de América Latina, por eso es que todos van a tratar la legalización del aborto”, sostuvo.

Cita como ejemplo lo contenidos que avizoró en un material educativo para niños, que intentó introducir un municipio del país, el cual generaba más confusión que certezas.

“Ese municipio ha intentado introducir unos textos en los cuales se enseña que los niños nacen con una neutralidad, es decir, no nacen varón o mujer y que van a poder escoger; si hablamos de ello a un adulto es un escenario, pero si hablamos de esto con un niño es otro muy diferente”, agregó Inch.

Atribuye a las últimas tendencias educativas que se están dando en el mundo, lo cuales está generando confusión y desazón.

“A la iglesia le preocupa la realidad que deben encarar los jóvenes y las familias, frente a una ideología de género que está queriendo imponer criterios, inclusive en los niños a quienes se distorsionan y afectan profundamente el desarrollo de su sexualidad”, explicó Susana Inch.

En ese marco, la iglesia reitera que no retrocederá su posición ante es realidad que está enfrentando la sociedad boliviana y más aún la juventud.

“La iglesia no va plantear que haya eximentes (protectores) al aborto, porque el principio de la vida y el valor y defensa de la vida, es un tema inequívoco que ni el Papa podría modificar la concepción de la iglesia”, afirmó.


---------*---------
Scroll to Top