Inserción y estabilidad laboral deben ir juntos

No solamente es importante que el Estado cumpla con los parámetros que dictan las normas para incluir al servicio público a las personas con capacidades diferentes, sino también brindarles estabilidad laboral y un ambiente “amigable” para su pleno desenvolvimiento, según el director de la Carrera de Psicología de la UMSA, Marcos Fernández.

“La ley es la ley y esta es fría, no llega ni siquiera garantiza los derechos de estas personas. Encontramos en estas personas irritabilidad, conducta explosiva, reticencia, aversión al lugar de trabajo y en muchos casos son depresivos”, argumentó el especialista.

Considera el especialista que es muy importante entender, comprender a partir de conocer bien las características para no vulnerar sus derechos.

“Por ejemplo en el caso de las personas que están con secuelas neurológicas o estén con prescripción médica, ya sea con un tipo de nuerolíptico por lo menos debieran conocer porque por desconocer el cuadro de estas personas, se vulneran derechos”, enfatizó.

Ante esta posibilidad sugiere el psicólogo Marcos Fernández que se debería cumplir procedimientos desde las instancias encargadas de realizar los contratos.

“Entonces lo que queremos es que esa persona se adapte con mucha facilidad y que pueda responder de forma mental, física a todas las tareas asignadas, por lo que antes de ser insertadas o cumplir la ley que nos obliga a asimilar estas personas se debiera conocer, previamente, la parte orgánica de las personas”, afirmó Fernández.

Pero no solo se trata de un procedimiento administrativo sino que es un tema de carácter estructural y educativo en las sociedades contemporáneas y más aún tecnológicas.

“El ser humano debe adaptarse y educarse y cuando cumple esto tiene sensibilidad social con el otro”, aseveró.

El sentimiento de las personas con capacidades diferentes o con habilidades diferenciadas, como indicó el psicólogo especificó los estados de las personas con capacidades diferenciadas.

“Muchas de estas personas presentan estados psicológicos muy diferentes. No hay que olvidar que muchas de estas personas han sido discriminadas en el propio núcleo familiar por sus progenitores, padres sustitutos o algún miembro de su familia, la sociedad misma y esto altera su estado psicológico, las vulnera”, sostuvo.

En ese sentido, deberíamos educar a la gente sobre los derechos humanos sobre el respeto y los valores que tenemos como seres humanos. “Debemos aprender a convivir con el otro y para ellos necesitamos cambiar los valores educativos, necesitamos tener valores humanos que nos enseñen derecho humanos y para entender al otro necesitamos condiciones psicológicos del tipo afectivo”.

Ante estas características sugiere que la empresas e instituciones que van a insertar laboralmente a esta población debería tomar en cuenta varios aspectos.

“Aquellas personas que son encargadas de dirigir una empresa ya sean mandos intermedios o los mismos compañeros deberían darle cursos de capacitación para no incidir en la discriminación porque a veces la gente consciente o inconscientemente discrimina”, aseveró Fernández.

Por lo tanto, sugiere que la reglamentación de la Ley 977 debieran hacerlos especialistas que tomen en cuenta la multiplicidad de aspectos para poder ayudarnos como sociedad porque no es un problema de ellos sino de nosotros como sociedad.


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