Lustrabotas tienen mejores ingresos los lunes

    Nelly (nombre ficticio), soportando las inclemencias del tiempo, sale a las calles a ofrecer los servicios de lustrabotas, asegura que esta labor es complicada, debido a que los clientes disminuyeron de manera significativa, “ya no es como antes –dice– al día ganó máximo Bs 50, aunque los lunes va un poco mejor”. “En este tiempo ya no puede sobrevivirse con esto”, comenta.

Cuando el reloj marcaba las 11 de la mañana de ayer, apenas había recaudado Bs 15, según cuenta, la mejor ganancia es la de los días lunes, porque las personas elijen ese día para lucir bien en sus fuentes laborales.

Comentó que sólo ejerce este oficio en horarios de la mañana, porque luego debe ocuparse de sus hijos e ir a trabajar en otro lugar, porque dedicándose a lustrar calzados todo el día no podría alcanzarle el dinero para sobrevivir, porque existe mucha competencia para ser lustrabotas.

Nelly pertenece a la asociación de lustrabotas a la que debe dar aportes, multas si es que no asiste a las reuniones y, además, pagar una patente a la Alcaldía, asegura que sí o sí debe salir por las mañanas, porque de lo contrario los “lustras ambulantes” ocupan su lugar.

“Trabajo en una fábrica por las tardes, mi sueldo es de Bs 1.000, tengo dos hijos debo buscarme modos para sobrevivir, soy papá y mamá para mis hijos, si pudiera trabajar todo el tiempo lo haría, pero no puedo descuidar a mis hijos”, apuntó.

Pese a que lleva en el oficio más de seis años, nadie en su familia sabe que se dedica a la labor de lustrabotas, porque tiene miedo a que la rechacen. “Tengo miedo a decirlo, porque la labor del lustrabotas es demasiado discriminado por la población”, lamentó.

Según cuenta, para la población ser lustrabotas es sinónimo de inhalador, “por culpa de algunos lustrabotas ambulantes, que se exhiben con malas conductas y nos culpan a todos”, manifestó.

Afirmó que el secreto también lo tiene oculto hacia sus hijos, para evitar que se avergüencen de ella, o los pequeños sufran algún tipo de discriminación; durante la entrevista realizada se percibía algo de temor en Nelly.

Por otro lado, aseguró que ese sector de la sociedad no tiene ningún tipo de ayuda. “Es un sector olvidado, nadie se acuerda de nosotros, no salimos a las calles a pedir nada porque nos pueden humillar, discriminar, y existe cierto temor a esas actitudes inclusive algunas que pueden ser violentas”, anota.

Detalló que en la asociación a la que pertenece (no proporcionó el nombre), hay por lo menos tres lustrabotas que necesitan ayuda, porque se están sumergiendo en el consumo de bebidas alcohólicas.

El Diario.


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