Siete personas en situación de calle vuelven a sus hogares

    Después de ocho meses de intensas capacitaciones, siete adolescentes en situación de calle volvieron con sus familias, luego de recibir tratamientos psicológicos y formación en distintos rubros, a cargo de un equipo multidisciplinario de la dirección de Género y Gestión del municipio de El Alto.

El proyecto denominado “Reintegración a personas en situación de calle a la sociedad”, fue aprobado en febrero de este año, e inició en abril, impulsado por la referida instancia edil; en la que 160 entre niños, adolescentes y jóvenes formaron parte de la iniciativa.

“El proyecto ha comenzado con los albergues transitorios de invierno brindando techo, comida y abrigo a la gente en situación de calle. Pero surgió la inquietud de reinsertarlos a la sociedad mediante cursos de capacitación y terapias. En la que participaron personas alcohólicas, drogadictas, pandilleros, también casos de prostitución de adolescentes”, sostuvo la directora de Género y Gestión, Ana María Saavedra.

La Defensoría de villa Caluyo, en el Distrito 3, fue el escenario para la rehabilitación de esta población en situación de calle. De la que solo siete personas concluyeron los cursos. El resto, conforme fue pasando el tiempo abandonaron.

“Primero recibieron atención psicológica y médica; luego fueron evaluados en psicopedagogía para determinar el grado de formación; después los profesionales trabajaron en orientación vocacional, terapias ocupacionales como afecto emotivo y socio-cultural, y finalmente en oficios como la panadería y otros”, detalló la funcionaria edil.

Manifestó que los profesionales del área realizaron un diagnóstico sobre las actividades diarias que desarrollan, asimismo, identificaron los espacios de afluencia como, la plaza Juana Azurduy de Padilla, el Reloj, la calle siete de Villa Dolores y otros lugares frecuentados.

“El trabajo ha sido de lunes a lunes, porque solíamos ir a estos lugares para recogerlos. Es bien difícil tratar con esta población, los vicios a los que están acostumbrados no los dejan fácilmente. Entonces es bastante complicado reinsertarlos a la sociedad”, acotó.

La actividad culminó con una confraternización cerca al teleférico rojo, en donde recibieron un certificado de reconocimiento que lo acredita a desempeñar funciones en el rubro de su agrado.

El Diario.


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